Encuentra tu esencia

En la historia de la civilización hemos pasado del «tener» para poder comer y vivir, al «tener» por «tener» y para disfrutar de la breve satisfacción que genera poseer.

manos que se tocan con las palmas by Austin Ban

Cuando nuestros abuelos eran jóvenes, vivían con lo justo y necesario y eran felices.  

  • ¿A qué aspectos de la vida se les daba mayor importancia antiguamente?
  • ¿se valoraba más cada pequeña cosa y momento?
  • ¿por qué las relaciones eran más intensas y duraderas?


Esto nos podría llevar a cuestionarnos: ¿Qué es lo esencial?


Con la entrada de la «era del bienestar» progresivamente se fue haciendo un cambio considerable en valores y estilo de vida

Con el tiempo, algunos nos estamos cuestionando si con tantas comodidades y la inmediatez en la adquisición de las cosas, entramos en un estado de bienestar y de calidad de vida o si el rumbo que han tomado las cosas se nos va de las manos.
 
Antiguamente, para conseguir un objeto material preciado una persona tenía que ahorrar, posponer otros caprichos para lograr acumular el suficiente dinero y permitirse comprar ese objeto deseado, esto hacía que una vez se consiguiese, se valorase y disfrutase con total intensidad dado el esfuerzo y sacrificio que había supuesto conseguirlo. 

Posteriormente, nos fuimos acostumbrando a «lo quiero, lo tengo» rodeados de campañas publicitarias que nos incitan a consumir para ser felices, a veces no importa el qué, sino el cuánto, nos perdemos en un mar de objetos de consumo, en las modas pasajeras y olvidamos qué queremos realmente en nuestra vida, cuál es la esencia que hay detrás. Tanto en ropa, como en tecnología, teléfonos móviles, coches,… y lo peor de todo es que nos olvidamos de nuestros valores dentro de la vorágine del mercado. 
 
Muchas cosas se nos tornan con la cualidad de «imprescindibles» y sin ser del todo conscientes y con dificultades para darnos cuenta, caemos en la red del marketing y compramos, y si económicamente no podemos permitírnoslo pagamos con tarjeta de crédito, nos hipotecamos, … Vivimos por encima de nuestras posibilidades, pero ¿para qué?

 
manos que sueltan un contenido en el aire by Austin Ban
 

Tener, tener, tener, ….  ahora, ya.
Actualmente, con la crisis, podemos patalear por no poder seguir comprando y por no poder seguir llevando ese mismo estilo de vida, o podemosparar y darnos la oportunidad de sincerarnos con nosotros mismos y sentir y replantearnos aspectos más profundos:

– ¿qué es lo esencial en la vida para mí?,
– ¿qué aspectos y momentos de mi vida me llenan de felicidad?,
– ¿cómo me siento cuando compro, qué emociones se generan en mi?,
– ¿qué hago para tolerar la frustración?,
– ¿quién soy yo?,
– ¿qué espero de la vida?,
– ¿hacia dónde voy?
– ¿cuáles son mis sueños?, …
 
El consumismo, también ha pasado a formar parte del resto de aspectos de nuestra vida. ¿Crees que esto se podría comparar con el rumbo que toman muchas relaciones en la actualidad?


Hoy en día, las relaciones de amistad o de pareja suelen llevan inscrita una fecha de caducidad temprana

 

Ésta suele llegar cuando se pierde la novedad, cuando el «tener» esa pareja pasa a ser costumbre y en cuánto surgen los primeros desencuentros. 
 
– ¿Puede ser que se trate a las personas como un «objeto» de consumo más?,… 
 
– ¿relaciones de usar y tirar?,… 
 
– ¿tendemos a tirar la toalla y nos volvemos intolerantes a la primera de cambio en cuanto aparece algo que no nos satisface o luchamos por arreglar los problemas, buscar soluciones, consensuar,…?, … 
 
– ¿pensamos que si «salimos a comprar al mercado» encontraremos otro «objeto» más deseable?

 

¿Tener versus ser?

 
1. Lograr «tener algo» es más rápido, no implica gran esfuerzo, ni mayor cuestionamiento. Uno puede querer algo sin planteárselo demasiado y, más o menos, tenerlo ya.
 
 
2. En cambio, pasar al «ser algo o ser algo con alguien» supone mayor esfuerzo: 
 
– cuestionarse aspectos internos y profundos del psiquismo, 
– dejarse sentir, 
– valorar la esencia de cada persona, cosa y momento, 
– saber esperar, 
– amar,
 – cuidar y 
– una buena dosis voluntad para no desistir ante las adversidades. 
 
Valorar el SER muy lejos de poseer y del «usar y tirar», en todo caso requerirá «reparar» cuando sea necesario. 
 
Posiblemente la recompensa será mucho más intensa y duradera y nos aportará mayor felicidad.

 


¿Y si probamos a posponer el «ya» para dar paso a experiencias más profundas?

 

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Un saludo.

firma_LAURA_reducida

1 comentario en «Encuentra tu esencia»

  1. Me ha gustado mucho tu post, Laura. La verdad es que planteas una cuestión muy interesante y que está al orden del día. Creo que debemos replantearnos el enfoque que solemos llevar de muchas cosas, profundizar como dices en la esencia y ser menos consumistas. ¡Un saludo!

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