Descubre por qué tienes ansiedad.

En este vídeo te acompaño a que puedas averiguar por qué motivos tienes ansiedad.

¿Del 0 al 10 cuánto dirías que estás conectada con tu propósito vital?

¿Te has parado a pensar cuáles son tus valores y cuáles son las acciones que te acercan a tus objetivos en esta vida?

¿Vives en coherencia contigo misma y con lo que de verdad quieres?

A veces, el ritmo de vida acelerado, el ruido externo y el ruido de nuestra mente, nos impide aproximarnos a lo que realmente es importante para nosotras.

Vivimos dentro de un torbellino constante trabajo, obligaciones, listas y más listas de cosas pendientes, hijos a los que cuidar, personas a las que atender, notificaciones en el móvil,…

Y llega un punto en que la paja no nos deja ver el bosque.

Y cuando acaba el día y lo único que logramos hacer es encontrar la manera de seguir desconectándonos de nosotras mismas para no pensar, como si apretásemos un botón del ordenador y nos pusiéramos en modo suspensión.

Pasamos del modo supervivencia al modo suspensión, así un día tras otro…

Y cuando por fin tenemos un ratito sólo para nosotras, no sabemos qué hacer.

Estamos tan desconcertadas que lo único que se nos ocurre es intentar encontrar algún placer instantáneo para llenar ese vacío que nos acompaña y al que nunca atendemos porque ya nos hemos acostumbrado a sortearlo y no sabemos ni cómo mirarlo de frente.

Nos asusta.

¿Qué podemos encontrar dentro nuestro que tanto evitamos mirar?

Y acabamos haciendo scroll en las redes, mirando series por mirar, comiendo por comer o yéndonos de compras para encontrar algún tipo de satisfacción rápida sin pensarlo demasiado.

Estas acciones nos conducen a vivir cada vez más desconectadas de nosotras mismas y estas satisfacciones instantáneas tan rápido como llegan se van; dejando una sensación agria, de vacío aún mayor, culpabilidad e insatisfacción.

La tendencia es a andar sin saber ni a donde vamos, nos movemos sin elegir conscientemente la dirección por que no sabemos si quiera hacia donde queremos ir.

No nos conocemos.

Y cuando vislumbramos un poco el camino a seguir a veces no somos honestas con nosotras mismas y los miedos nos llevan a correr un tupido velo y mirar hacia otro lado y seguir.

¿Te has parado a pensar que si no sabemos cuáles son nuestras metas, nunca sabremos cuáles son los pasos y las acciones que podemos dar para acercarnos a ellas y sentir satisfacción plena con nuestra vida?

Esa sensación de saber qué estás en el lugar adecuado.

Vivimos deprisa.

Por encima.

Sin escucharnos a nosotras mismas.

Avanzando sin un mapa y, mirando hacia otro lado.

Hasta que de repente…

ALGUIEN LLAMA A NUESTRA PUERTA.

TOC, TOC, TOC….

Hola…

Y resulta que es TU ANSIEDAD.

Te espero en el hilo de comentarios.

Un abrazo.

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